MISIONES.UNO – Nueva York será escenario este mediodía de una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, convocada ante la gravedad de los ataques y la captura del presidente venezolano, con fuertes cruces diplomáticos entre las principales potencias.

Ante la escalada del conflicto en Venezuela y sus derivaciones internacionales, el Consejo de Seguridad de la ONU fue convocado a una sesión de emergencia que se desarrollará este mediodía en la sede del organismo, en Nueva York. La reunión fue solicitada de manera conjunta por Rusia, China y Colombia, en respuesta a los acontecimientos militares de las últimas horas.
Durante el encuentro, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, expondrá la posición oficial de su país. Según trascendió, el diplomático presentará información de inteligencia vinculada a presuntas actividades de narcotráfico para sustentar la argumentación de una “legítima defensa colectiva”. Waltz es conocido por su postura crítica hacia el multilateralismo cuando, según ha manifestado, este termina “protegiendo a dictadores”.
Desde Moscú, la representación rusa calificó la captura del presidente Nicolás Maduro como un “secuestro internacional” y advirtió que se trata de una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas. En ese sentido, Rusia alertó que este antecedente pone en riesgo los principios fundamentales del derecho internacional.
China, por su parte, emitió una comunicación oficial en la que reclamó el cese inmediato de las hostilidades y expresó su preocupación por el impacto del conflicto en la estabilidad energética regional. Beijing subrayó que mantiene importantes inversiones en la infraestructura petrolera venezolana, parte de la cual habría sufrido daños como consecuencia de los bombardeos.
En el plano regional, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó el acuartelamiento de las fuerzas armadas en la frontera y solicitó a la Organización de Estados Americanos una condena unánime de los hechos. Sin embargo, las divisiones internas dentro del bloque regional dificultan la posibilidad de alcanzar una resolución consensuada.
Mientras tanto, la situación interna en Venezuela continúa marcada por la incertidumbre. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, no realizó apariciones públicas desde los ataques iniciales contra el complejo militar de Fuerte Tiuna, y se desconoce si fue detenido o si se encuentra coordinando acciones desde ubicaciones no reveladas. En contraste, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, sostiene el discurso de una “resistencia popular” a través de sistemas de comunicación alternativos.
De acuerdo con la información disponible, Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores, se encontrarían bajo custodia de Estados Unidos en un lugar no revelado, que podría tratarse de la base de Guantánamo o de un buque en aguas internacionales.
En paralelo, se confirmó que el Aeropuerto de La Carlota y el muelle principal del puerto de La Guaira presentan daños estructurales estimados en un 70%, lo que los dejó fuera de operación. En este contexto, el gobierno venezolano decretó el “estado de conmoción exterior”, medida que otorga facultades extraordinarias a los mandos militares que permanecen activos para el control del orden público.
